Tía María: Historia de un Proyecto Minero Marcado por Conflictos y Frenos Legales
Publicado el 12-04-2026 | Categoría: Economía
El proyecto minero Tía María, ubicado en Arequipa, ha estado intrínsecamente ligado a ciclos de desarrollo prometedor seguidos por profundos conflictos sociales y paralizaciones. Recientemente, la historia del yacimiento experimentó un nuevo revés cuando el Consejo de Minería, adscrito al Ministerio de Energía y Minas (Minem), declaró la nulidad de una resolución previa que había autorizado las actividades de explotación. Sin embargo, esta no es la primera vez que se detienen los planes para extraer recursos en Cocachacra. El proyecto ha recorrido un largo camino desde sus inicios, marcando su trayectoria con episodios recurrentes de tensión social y revisión regulatoria, lo cual subraya la complejidad de desarrollar grandes proyectos extractivos en zonas pobladas.
Los orígenes del interés minero se remontan a 1994, cuando Teck Cominco (hoy Teck Resources) comenzó los trabajos de exploración en el sitio. Inicialmente, no se había dimensionado completamente el potencial del yacimiento, compuesto por dos depósitos estratégicos situados en una zona desértica protegida por la geografía montañosa. A lo largo de los años noventa y principios de los 2000, aunque Southern Perú enfocaba sus operaciones en las minas de cobre Toquepala y Cuajone, el proyecto Tía María capturó su atención debido a complejas transacciones accionarias; la participación estadounidense Phelps Dodge eventualmente vendió su cuota al Grupo México. Este contexto impulsó a Southern Perú a iniciar un programa detallado para evaluar los recursos minerales y determinar la viabilidad completa del proyecto en 2003, culminando con la identificación formal del yacimiento La Tapada tres años después, en el año 2006.
El proceso de desarrollo se intensificó en términos regulatorios y sociales. Entre noviembre de 2007 y el primer semestre de 2008, la empresa llevó a cabo dos talleres cruciales de consulta previa en Cocachacra. Paralelamente, el mes de mayo de 2008 marcó un hito con la iniciación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) por parte de Water Management Consultants y, simultáneamente, la conformación del Frente Amplio de Defensa del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, señalando una creciente oposición civil. Todo este marco preparatorio culminó en julio de 2009, fecha en que Southern presentó el primer Estudio de Impacto Ambiental oficial para el proyecto Tía María, un documento clave que marcó la fase más visible de su desarrollo y posterior controversia.