El Banco de España revisa al alza el crecimiento del PIB y baja la previsión de inflación
Publicado el 10-05-2026 | Categoría: Finanzas
Banco de España ha ajustado sus proyecciones macroeconómicas, señalando una mejora en el avance del Producto Interior Bruto (PIB) para 2023. Esta revisión al alza se debe a la nueva información recopilada sobre los últimos trimestres y a factores como la rebaja del IVA en alimentos.
Revisión de las proyecciones de crecimiento económico
Según datos presentados por Ángel Gavilán, director general de Economía y Estadística, el avance del PIB se elevará significativamente. La institución sube su previsión de crecimiento para 2023 de un 1,3% a un 1,6%. Este ajuste positivo está impulsado por varios factores clave que mejoran la visión económica.
Los principales elementos que sustentan este optimismo incluyen:
- Revisión al alza del crecimiento en el primer y segundo trimestre de 2022 (dos décimas y ocho, respectivamente).
- Mayor fortaleza observada en el consumo privado.
- El avance registrado durante el cuarto trimestre del año pasado.
No obstante, Gavilán advierte que la mayor debilidad se mantiene en la inversión y una menor aportación positiva por parte del sector exterior.
Perspectivas de inflación: ¿Qué impulsa la bajada?
En el ámbito inflacionario, Banco de España también revisa a la baja su previsión. La tasa media se ajustará hasta el 4,75% para el cierre del año, descendiendo desde el 4,9% inicialmente previsto. Este descenso está íntimamente ligado a factores externos y cambios fiscales.
La reducción temporal en el tipo de IVA aplicado a determinados alimentos es un factor determinante que permite esta revisión. Además, otras variables macroeconómicas contribuyen a la desaceleración de precios:
- Caída continua del precio del gas natural en Europa.
- Perspectivas de mayor dinamismo y estabilidad en el precio del petróleo impulsadas por China.
Finalmente, aunque se espera una moderación general, Gavilán insiste en que la incertidumbre persiste sobre cómo se trasladarán los descensos energéticos a la inflación subyacente y cuál será el impacto deflacionario de un posible mayor crecimiento chino.