James Webb y TRAPPIST-1: ¿El destino de los planetas rocosos ante la radiación estelar?
Publicado el 15-04-2026 | Categoría: Tecnología
El sistema TRAPPIST-1, con sus siete exoplanetas rocosos orbitando una enana roja, ha sido considerado un laboratorio natural ideal para estudiar la evolución de mundos habitables. Sin embargo, las recientes observaciones realizadas por el Telescopio Espacial James Webb (JWST) han arrojado luz sobre desafíos significativos que ponen en duda la posibilidad de vida en este sistema.
Los astrónomos se enfocaron inicialmente en analizar los planetas TRAPPIST-1a y TRAPPIST-1b. Utilizando el potente instrumento de análisis de radiación infrarroja del JWST, crearon mapas térmicos que demostraron un hallazgo poco alentador: ninguno de estos dos mundos posee una atmósfera detectable. Los expertos sugieren que la propia estrella anfitriona, TRAPPIST-1, podría haber sido responsable de despojar a los planetas de su capa gaseosa.
Aunque el sistema está compuesto por siete planetas rocosos con tamaños similares a la Tierra y sus órbitas son relativamente cercanas (comparables a la distancia entre Mercurio y el Sol), existe un problema fundamental. Las enanas rojas emiten flujos intensos de radiación y partículas energéticas que tienen la capacidad de ‘fulminar’ o despojar cualquier atmósfera, condición indispensable para la vida tal como la conocemos.