El rechazo definitivo: Aerolíneas y expertos tachan inviable la ampliación de El Prat sobre el mar
Publicado el 10-05-2026 | Categoría: Finanzas
La propuesta de ampliar el aeropuerto de Barcelona-El Prat mediante una pista construida sobre el mar ha encontrado un muro de oposición. Fuentes cercanas a Aena confirman que no hay posibilidad alguna para este tipo de desarrollo, descartando la idea tanto por su coste exorbitante como por su nula viabilidad técnica o ambiental.
Aunque la posición oficial es esperar una mesa técnica convocada por la Generalitat de Cataluña, el rechazo anticipado de las aerolíneas es frontal. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha sido clara: estas empresas no pueden asumir la carga financiera de un proyecto tan ambicioso y polémico.
El debate financiero y los costes disparatados
La magnitud del gasto es el factor más determinante. Los números contrastan drásticamente entre las distintas estimaciones, generando gran alarma en el sector aéreo. La ejecución de una nueva pista de 3.400 metros ha sido tasada inicialmente en 2.100 millones de euros, pero otros organismos elevan la cifra exponencialmente.
- Estimación inicial (Aena): 2.100 millones de euros.
- Estimación crítica (Foment del Treball): Hasta 5.000 millones de euros, incluyendo terminales satélite y calles de rodaje.
Esta disparidad en los costes es un factor que aterra a las compañías aéreas, quienes deben sufragar la inversión mediante tarifas cargadas directamente a los billetes.
La postura técnica: Eficiencia sobre el riesgo
Javier Gándara, presidente de ALA, ha sido contundente al señalar que Aena debe priorizar la eficiencia. Él recuerda que las aerolíneas pagan por inversiones reguladas y exigen soluciones prácticas. ‘La idea del mar es muy costosa y se desaprovecha la infraestructura existente’, sentenció, dando por inviable una pista en el agua.
ALA apoyó inicialmente el plan de Aena para extender la pista hacia La Ricarda, pero ahora su discurso se centra en que las soluciones deben ser más eficientes y menos invasivas. Los críticos señalan además que los ayuntamientos de Barcelona y El Prat tampoco respaldan esta obra faraónica.
En resumen, el consenso técnico e industrial apunta a que la viabilidad técnica es baja y el impacto económico demasiado alto para justificar una ampliación sobre el mar. Se prefiere potenciar las infraestructuras existentes en lugar de asumir un riesgo financiero tan grande.